jueves, 17 de enero de 2008

Los niños de madres estresadas tienen un mayor riesgo de padecer asma

El médico interactivo (17/1/2008).- Los niños cuyas madres están estresadas continuamente durante sus primeros años de vida, tienen una tasa mayor de asma, independientemente de los ingresos económicos, del género o de otros factores de riesgo, según un estudio de la Universidad de Manitoba (Canadá) que se publica en la revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine.

Según explica Anita Kozyrskyj, autora principal del estudio, cada vez está más claro que los factores de riesgo ambientales tradicionales no explican por completo el origen del asma. "Están apareciendo evidencias que señalan que la exposición al estrés maternal en los primeros años de la vida tiene un papel central en el desarrollo de asma en la infancia. En un grupo de niños nacidos en 1995, descubrimos que el estrés maternal que persiste más allá del periodo posterior al parto está asociado con un mayor riesgo de asma a edades escolares".

Los investigadores analizaron los registros médicos de cerca de 14.000 niños nacidos en Manitoba en 1995 que acudieron en repetidas ocasiones a los servicios de salud hasta 2003. Los autores determinaron si los niños tenían asma a los siete años mediante el análisis de los registros de visitas médicas, hospitalizaciones y medicamentos y asociaron los datos al estrés de sus madres, definido también a través de registros médicos similares. El estrés maternal se clasificó según su inicio y duración en cuatro categorías: sin estrés, sólo estrés postparto, estrés a corto plazo y a largo plazo.

Los resultados mostraron que el estrés materno a largo plazo estaba asociado con un aumento de cerca de un tercio en la prevalencia de asma en los niños. Según sus autores, este es el primer estudio en un grupo de niños que informa sobre una asociación con el asma infantil sin la existencia de factores de riesgo.

El estudio también mostró que el riesgo de asma asociado con el estrés maternal se intensificaba bajo situaciones específicas en el hogar. Así, los niños de madres con ansiedad crónica que vivían en economías familiares de altos ingresos o que tenían más de un hermano tenían un mayor riesgo de asma que otros niños con madres que no mostraban tal estado de ansiedad.

Los investigadores aún desconocen los mecanismos por los que el estrés maternal causa asma. Las mujeres deprimidas son más propensas a fumar y menos dadas a la lactancia materna, factores asociados con el desarrollo de asma. Sin embargo, la investigación también ha sugerido que las madres deprimidas son menos propensas a interactuar con sus hijos. Los estudios en animales indican que una menor atención de las madres afecta a la respuesta inmune y de estrés de los hijos, pero este efecto en los humanos aún no se ha demostrado.

Kozyrskyj añade que el estudio se basó en mujeres que buscaban atención médica para su depresión y ansiedad, por lo que los descubrimientos podrían estar limitados a los casos más graves. "Planeamos explorar el papel de la ansiedad después del parto realizando un estudio similar que vincule los registros de salud con evaluaciones de enfermería sobre depresión y ansiedad de un programa de detección postnatal provincial. Esto nos permitirá evaluar los efectos de las situaciones de menos depresión y ansiedad durante el periodo postparto", concluye la investigadora.