Predecir 'on-line' el riesgo de angina de pecho





Si para el paciente es muy peligroso que no se le diagnostique la enfermedad que padece, para el sistema también lo es que se trate -debido a una incapacidad diagnóstica- como enfermo a un paciente que no lo está. Por eso el Hospital Clínico de Valencia y la Universidad de Valencia han desarrollado un sistema informático que puede detectar on-line el riesgo de padecer una angina de pecho. 


La presencia de pacientes con dolor torácico de origen incierto en Urgencias es muy habitual. En ocasiones, aunque las pruebas de laboratorio descartan un infarto agudo de miocardio, pueden estar padeciendo una angina de pecho inestable.
En este contexto, el Servicio de Cardiología del Hospital Clínico Universitario de Valencia y el grupo de investigación Intelligent Data Analysis Laboratory (IDAL) del Departamento de Ingeniería Electrónica de la Universidad de Valencia (UV) han desarrollado un sistema de ayuda a la decisión clínica que, basándose en el resultado de la evaluación clínica realizada de forma estándar en Urgencias y teniendo en cuenta las características del dolor torácico y los datos del historial clínico del paciente, predice el riesgo de padecer una angina de pecho.
La herramienta, con un interfaz web y que puede ser utilizada desde cualquier unidad de Urgencias con conexión a internet, se basa en un modelo matemático obtenido a partir de una población de más de mil casos. Éstos han sido registrados por el Servicio de Cardiología del Clínico dentro de una línea de investigación dirigida por Juan Sanchis -también miembro del Departamento de Medicina de la UV-, y se ha validado con otra población de más de cien nuevos casos.
El porcentaje de acierto de la herramienta para las ocasiones en las que el paciente no sufre un episodio de angina de pecho -valor predictivo negativo, VPN- es del 92 por ciento en la población de validación, lo que supera ampliamente los estándares clínicos para aplicar estos métodos (más del 80 por ciento en VPN).
Según sus impulsores, este sistema puede ayudar a los profesionales clínicos en su tarea diaria y optimizar recursos humanos y económicos, ya que permite discriminar los casos irrelevantes en los que no se requiera hospitalizar al paciente.
Ingresos innecesarios
Sanchis, cuyo grupo lleva varios años trabajando en la evaluación del riesgo en los pacientes con síndromes coronarios agudos mediante el empleo tanto de las características clínicas como de los marcadores biológicos de laboratorio, ha explicado que "el dolor torácico de origen incierto genera un número no despreciable de ingresos innecesarios en el hospital ante el riesgo de remitir a su domicilio a pacientes con un síndrome coronario agudo que ha pasado desapercibido con los instrumentos diagnósticos habitualmente disponibles en Urgencias".
Ante este escenario, "el objetivo del trabajo era intentar disminuir el número de ingresos para optimizar los recursos sanitarios en este punto".
En la práctica, ha explicado Sanchis, "las variables de herramienta son datos sencillos de la historia clínica que se obtienen al interrogar al paciente -por ejemplo si tiene antecedentes familiares o si padece diabetes-. A partir de ahí, el cálculo de la probabilidad de angina de pecho aportado por la herramienta ayudaría a decidir al médico sobre el ingreso o alta".
El especialista ha hecho hincapié en que "la aplicación está diseñada para potenciar el valor predictivo negativo, es decir, para detectar a aquellos pacientes con baja probabilidad de angina inestable y que no precisarían ingreso en el hospital". No obstante, y como es lógico, la decisión final "debe recaer en el razonamiento clínico del médico a la vista de todos los indicios que tenga disponibles en ese momento". 
Decisión clínica
Respecto a la aplicación práctica del sistema, Emilio Soria, director del grupo IDAL, ha señalado que "todavía tiene que validarse en más pacientes, preferiblemente de otros hospitales, para confirmar su aplicación en otras poblaciones".
En cualquier caso, Soria ha insistido en que "este tipo de herramientas constituyen instrumentos de ayuda al médico ante situaciones de difícil decisión y persiguen optimizar estas decisiones y mejorar la eficiencia en el uso de los medios sanitarios".
Soria ha recordado que "en la época de crisis en la que vivimos, estas aplicaciones constituyen una alternativa que se utiliza en muchos países para la optimización de los recursos sanitarios sin comprometer la calidad de vida de los pacientes". 
Y digo yo: ¿no será ésta una herramienta más para intentar evadirse de la responsabilidad de tomar decisiones? ¿Y si la máquina se equivoca?